lunes, 22 de febrero de 2016

ACTIVIDAD DE LENGUA: cuento para contar y colorear







EL PATITO FEO

HABÍA MUCHO ALBOROTO
EN LA GRANJA. SÓLO MAMÁ PATA
PERMANECÍA QUIETA. ESTABA
EMPOLLANDO, Y SUS HIJITOS
TARDABAN EN ROMPER EL
CASCARÓN. UN BUEN DÍA, ¡CRAC,
CRAC! UNOS PATITOS
PRECIOSOS, AMARILLOS,
EMPEZARON A ASOMAR
LA CABEZA.

PERO NO TODOS LOS PATITOS
ERAN TAN LINDOS. UNO DE ELLOS,
EL MÁS REMOLÓN, QUE TANTO
HABÍA DEMORADO EN SALIR,
ADEMÁS DE SER MUCHO
MÁS GRANDE QUE LOS OTROS,
ERA GRIS Y FEO.

COMO ERA TAN DISTINTO
DEL RESTO DE LOS PATITOS,
LOS DEMÁS ANIMALES DE LA
GRANJA EMPEZARON A
BURLARSE DE ÉL Y A
PERSEGUIRLO A PICOTAZOS.

-¡MIREN QUÉ FEO!
-DECÍAN.
-¡PERO SABE NADAR
TAN BIEN COMO SUS
HERMANITOS! –LO
DEFENDÍA SU MAMÁ.

LOS GALLOS, LAS GALLINAS Y
LOS PAVOS SE BURLABAN.

-ESE PATO ES GRANDE
Y FEO –DECÍAN TODOS-.
NO NOS GUSTA.
Y SIN IMPORTAR DÓNDE SE
ESCONDIERA, LO BUSCABAN
PARA MOLESTARLO.
“TENGO QUE IRME DE AQUÍ”,
PENSÓ EL PATITO.

Y EL POBRECITO SE MARCHÓ.
CUANDO SE HIZO DE NOCHE,
NO SE ENCONTRÓ DONDE REFUGIARSE.
ASUSTADO, CON FRÍO, Y
HAMBRIENTO, SE ENCONDIÓ EN
UNA ZANJA Y LLORÓ HASTA QUE
SE QUEDÓ DORMIDO.

A LA MAÑANA SIGUIENTE, DOS
RATONCITOS SE ACERCARON
AL PATITO FEO Y ÉL LES CONTÓ
SU HISTORIA.
-NO TE PREOCUPES –LE DIJO
UN RATONCITO-. TE AYUDAREMOS.
Y LE REGALARON UNA LINDA
BUFANDA, GRUESA, PARA QUE SE
PROTEGIERA DEL FRÍO.

EL PATITO QUEDÓ MUY
AGRADECIDO, PORQUE EL OTOÑO
SE ACECABA Y EL VIENTO SOPLABA
MÁSY MÁS. UN DÍA MIRÓ HACIA
ARRIBA Y VIO UNOS CISNES
BLANCOS QUE VOLABAN A OTRAS
REGIONES EN BUSCA DE CALOR.
“ME GUSTARÍA IR CON ELLOS”,
PENSÓ. “PERO ESO NO SUCEDERÁ
NUNCA. ELLOS SON MUY
HERMOSOS Y YO SOY FEO”.

EMPEZÓ A CAER LA NIEVE. LA
COMIDA ESCASEABA. EL PATITO
FEO TENÍA HAMBRE Y FRÍO.
-ÁNIMO –LE DECÍAN
LOS RATONCITOS-. UN PRIMO
NUESTRO VIVE EN UN GRANERO,
CERCA DE AQUÍ. PODEMOS IR.
Y PASARON EL INVIERNO
ABRIGADOS Y CÓMODOS ENTRE
LA PAJA SECA.

 CUANDO LLEGÓ
LA PRIMAVERA, EL PATITO
FEO HABÍA CAMBIADO
MUCHO. PERO NO ERA
FELIZ. SIEMPRE RECORDABA
EL DÍA EN QUE HABÍA
VISTO LOS CISNES
BLANCOS. “SI FUERA
HERMOSO COMO
ELLOS…”, PENSABA
ENTONCES.

UNA MAÑANA, EL PATITO FEO Y
SUS AMIGOS, LOS RATONES,
PASEABAN POR LA LAGUNA. DOS
CISNES EMPEZARON A LLAMARLO.
-PREGUNTÓ EL PATITO.
-¡PREGUNTÓ EL PATITO.
-¡RÁPIDO! MIRA TU REFLEJO EN
EL AGUA –LE DIJO EL RATONCITO.

AL VER SU IMAGEN EL PATITO FEO
SE SORPRENDIÓ. CON EL TIEMPO,
SE HABÍA TRANFORMADO EN
UN PRECIOSO CISNE, TAN BLANCO
Y TAN LINDO COMO LOS DOS QUE
VENÍAN A SU ENCUENTRO.

PINTAR LA IMAGEN DEL CUENTO


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